Crónicas de la Cazuela #8: "Iep"

avatar

"Iep" no es una palabra. Es un saludo. Es el latido de un pueblo que existía sin necesidad de conocerte. Era el viejo en el portal, la mujer en el surco, el muchacho en la cerca. Era yo, de niño, corriendo por las calles de tierra de Minas, Camagüey, oyendo "iep" aquí, "iep" allá, sin saber que ese sonido diminuto era la prueba de que el mundo estaba vivo.

Imagen generada con DallE

Hoy camino por el mismo pueblo. Y el silencio me responde.

Esta canción es la más personal de todo el álbum. No es sátira. No es crítica. Es un lamento. Una elegía al saludo rural que se apagó. Y se la dedico a la tierra de mis abuelos, a los niños que ya no juegan en la tierra, a los mangos que ya nadie tumba, y al futuro que se fue con los que se fueron.

Minas, el eco de lo que fue

Minas no es un pueblo cualquiera. Es el pueblo de mi infancia. Donde aprendí que un "iep" era suficiente para saberse en casa. Donde jugar con otros niños en la tierra no necesitaba permiso ni horario. Donde tumbar mangos era una ceremonia y el verano olía a fruta madura y a sudor feliz.

Caminos de Minas

Pero Minas hoy es otra cosa.

Es un pueblo donde los portales tienen candado. Donde el club "Lo de Turiño" le dicen "el bostezo" porque no hay juventud que lo anime. Donde uno camina y el eco del propio paso es lo único que oye.

Calle céntrica en Minas

Y no hablo solo del abandono del pasado. Hablo del abandono del futuro. Porque sin quien haga y empuje la mancilla, sin relevo, sin juventud que se quede, no hay mejora posible. El "iep" no se perdió solo: se llevó consigo la promesa de lo que vendría.

El verdadero significado

Cuando hablamos del campo cubano, hablamos del abandono del pasado: los centrales que cerraron, las promesas que no se cumplieron, los Silverios que se quedaron esperando.

Pero hay otro abandono igual de doloroso: el del futuro. El de los niños que ya no juegan en la tierra porque la tierra ya no da futuro. El de los jóvenes que se fueron sin escala, del surco al avión. El de un pueblo como Minas que se queda sin risa, sin coro, sin relevo.

El "Iep" es la metáfora de todo eso. Es el sonido que desaparece cuando la comunidad se rompe. Y cuando la comunidad se rompe, no solo se pierde el pasado: se pierde lo que vendría. Porque sin quien empuje la mancilla, sin quien siembre, sin quien salude... el futuro es solo un campo yermo.

Momento de escuchar

¿Y tú?


¿Tienes un "Iep" en tu memoria? ¿Un sonido, un saludo, un lugar que hoy solo existe cuando cierras los ojos? ¿Crees que el campo puede recuperar su voz o el silencio ya echó raíces más hondas que el marabú? Cuéntame en los comentarios. Que este post no es solo mío: es de todos los que alguna vez caminaron por un pueblo donde alguien, sin conocerlos, los saludó.



0
0
0.000
2 comments
avatar

He leído la publicación y escuchado la canción. ¿Qué puedo decir si no tengo las palabras suficientes para expresar cuantas emociones despierta? Yo vivo esa realidad todos los días y es muy dura y difícil. Solo quienes la sufren, pueden comprender esa hermosísima canción salida del alma de un coterráneo. ¡Gracias, amigo, por esa creación dedicada a este terruño que no merece tanta soledad!

0
0
0.000
avatar

Duele y mucho, nuestro terruño se va quedando en soledad. Una de las cosas que de niño más disfrutaba era justo eso, salir bien temprano desde y saludar a cuanta persona apareciera, ya son pocos saludos. Recibe el mío, Iep.

0
0
0.000