Meta 2026: Clases de canto - Goal for 2026: Singing lessons (ENG-ESP)

avatar

image.png

Siempre me ha gustado empezar el año con metas nuevas, y la de este año ha sido adquirir mayor técnica vocal. Cantar ha formado parte de mi vida desde hace muchos años, aunque no ha sido el talento que más he compartido por acá. De niña pertenecí a un coro de música venezolana, tomé clases de cuatro y, ya en la adolescencia, me uní a un coro llamado Pentagrama, donde también nos enfocábamos en música venezolana. Fue allí donde tuve mis primeras clases de guitarra.

Desde los 14 años hasta ahora, que tengo 28, he pertenecido a varios coros en la iglesia. Actualmente canto en el Coro Profeta del Altísimo, un espacio que ha sido clave en mi crecimiento musical y personal. Aunque durante mucho tiempo canté más por intuición que por técnica, confiando en el oído y en la experiencia acumulada.

I have always liked to start the year with new goals, and this year's goal has been to improve my vocal technique. Singing has been part of my life for many years, although it has not been the talent I have shared most here. As a child, I belonged to a Venezuelan music choir, took cuatro lessons, and, as a teenager, I joined a choir called Pentagrama, where we also focused on Venezuelan music. That's where I had my first guitar lessons.

From the age of 14 until now, at 28, I have belonged to several church choirs. I currently sing in the Coro Profeta del Altísimo, a space that has been key to my musical and personal growth. Although for a long time I sang more by intuition than by technique, relying on my ear and accumulated experience.

image.png

Sin embargo, aunque considero que canto bastante bien, siempre he tenido claro que hay muchas cosas que mejorar para llegar al próximo nivel. Mi intención no es solo cantar mejor, sino poder sacarle provecho de manera profesional: cantar en bodas, en eventos navideños con gaitas, en fiestas o en locales. Para hacerlo bien, entendí que debía empezar por lo más básico y eso era, recibir clases, pues tengo varias cosas que corregir, como la respiración y el control vocal.

Ya tengo casi un mes desde que inicié clases, el primer día me pidieron que cantara cualquier canción y elegí “Hoy” de Gloria Estefan, una de mis favoritas de karaoke. Al terminar, la profesora me miró y me dijo: “Pero ya tú has cantado antes, eres muy afinada”. Para la segunda clase preparé “Toma mi mano”, un canto de bodas muy hermoso que además estaba practicando porque vamos a cantar en una boda el 14 de febrero. En la tercera clase canté "En cambio no" de Laura Pausini, y en la cuarta clase me tocó cantar “Piel Canela”, un bolero, ya que el 15 de febrero tendré mi primera presentación, y para esa semana estoy preparando “Las pequeñas cosas” de Las Chicas del Can.

Cada semana he ido mejorando, sobre todo porque ahora realizo ejercicios de respiración y calentamiento, algo que antes no hacía. Muchas veces llegaba directamente a la misa, cantaba y ya. Este proceso también me ha enseñado que, aunque cantar es algo que disfruto muchísimo, mejorar requiere disciplina y compromiso. Asistir a clases implica organizarme, practicar y, en ocasiones, dejar a un lado la posibilidad de hacer otra cosa en ese horario. No siempre es fácil, pero es una decisión consciente: elegir crecer en algo que me gusta.

Este camino también lo he compartido con mi novio, quien es mi vocal coach, ya que él me prepara para cada clase y me acompaña para que todo salga lo mejor posible. Además, como director del Coro Profeta del Altísimo, ha comenzado a implementar la buena práctica de iniciar los ensayos con un calentamiento adecuado. De hecho, uno de los momentos más gratificantes fue darme cuenta de que, aplicando lo aprendido, este domingo fue una de las mejores veces que hemos cantado como coro.

Las clases comienzan con ejercicios de respiración y calentamiento que duran aproximadamente 15-20 minutos, y luego cada participante presenta su canción y recibe feedback. Es un espacio de aprendizaje constante, de escucha y de corrección, que me ha ayudado a ser más consciente de mi voz y de todo lo que aún puedo seguir puliendo.

However, although I consider that I sing quite well, I’ve always been clear that there are many things to improve in order to reach the next level. My intention is not just to sing better, but to be able to make professional use of it: singing at weddings, at Christmas events with gaitas, at parties, or in venues. To do it properly, I understood that I had to start with the basics, and that meant taking lessons, since there are several things I need to correct, such as breathing and vocal control.

It’s been almost a month since I started classes. On the first day, I was asked to sing any song, and I chose “Hoy” by Gloria Estefan, one of my favorite karaoke songs. When I finished, the teacher looked at me and said, “But you’ve sung before—you’re very in tune.” For the second class, I prepared “Toma mi mano,” a very beautiful wedding song that I was also practicing because we’re going to sing at a wedding on February 14. In the third class, I sang “En cambio no” by Laura Pausini, and in the fourth class I had to sing “Piel Canela,” a bolero, since on February 15 I’ll have my first performance. For that same week, I’m also preparing “Las pequeñas cosas” by Las Chicas del Can.

Each week I’ve been improving, especially because I now do breathing and warm-up exercises, something I didn’t do before. Many times I would go straight to Mass, sing, and that was it. This process has also taught me that, although singing is something I truly enjoy, improving requires discipline and commitment. Attending classes means organizing myself, practicing, and sometimes setting aside the possibility of doing something else during that time. It’s not always easy, but it’s a conscious decision: choosing to grow in something I love.

I’ve also shared this journey with my boyfriend, who is my vocal coach, since he prepares me for each class and accompanies me to make sure everything goes as well as possible. In addition, as the director of the Coro Profeta del Altísimo, he has begun to implement the good practice of starting rehearsals with proper warm-ups. In fact, one of the most gratifying moments was realizing that, by applying what I’ve learned, this Sunday was one of the best times we’ve sung as a choir.

The classes begin with breathing and warm-up exercises that last approximately 15–20 minutes, and then each participant presents their song and receives feedback. It’s a space of constant learning, listening, and correction that has helped me become more aware of my voice and of everything I can still continue to refine.

image.png

Espero aprender mucho y avanzar de manera constante hasta alcanzar un excelente nivel. Siempre digo que me graduaré el día que pueda cantar “Creo en mí” de Natalia Jiménez o “Hay una voz” de Mayré Martínez, de una forma similar a como lo harían ellas, con una técnica verdaderamente pulida y segura.

Este es solo el comienzo de un proceso que estoy viviendo con mucha ilusión, disciplina y gratitud. Sé que aún queda camino por recorrer, pero estoy disfrutando cada paso y cada pequeño avance. Ojalá pronto pueda compartirles un poco más de lo que hago y de todo lo que voy aprendiendo en este viaje con mi voz.

I hope to learn a lot and make steady progress until I reach an excellent level. I always say that I will graduate the day I can sing “Creo en mí” by Natalia Jiménez or “Hay una voz” by Mayré Martínez in a similar way to how they would, with a truly polished and confident technique.

This is just the beginning of a process that I am experiencing with great enthusiasm, discipline, and gratitude. I know there is still a long way to go, but I am enjoying every step and every small advance. Hopefully, soon I will be able to share a little more of what I do and everything I am learning on this journey with my voice.

Copia de Audiciones (1).gif

Separator and banner: Designed by @ambarvegas on Canva | Icons: Icons8 | Translator: DeepL



0
0
0.000
0 comments